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Children 2-5 years of age En Español Haga

Niños de 2 a 5 años de edad

Hay mucha variación entre los niños. La respuesta probable es… ¡no! Los dientes primarios comienzan a erupcionar alrededor de los 6 meses de edad. Cerca de los dos años de edad, generalemente 16 dientes, ya están presentes y el último de los molares empieza a salir, pero no terminan de erupcionar sino hasta los 30 meses, aproximadamente. Los molares superiores suelen ser los últimos en entrar. Haga clic para ver el gráfico.

Hay muchos tipos de cepillos de dientes en el mercado. Algunos fabricantes se especializan en el desarrollo de los cepillos de dientes para los niños.
En lugar de sugerirle una marca, nos gustaría que pensara en lo que usted busca en un cepillo de dientes para un niño de 2 a 5 años de edad. Busque un cepillo con un mango corto y ancho, ya que esto le facilita el uso del mismo a su pequeño. Las cerdas deben ser suaves para evitar lesiones.

Uno de los aspectos más importantes acerca de un programa de limpieza dental es el desarrollo de buenos hábitos. El cepillado se debe hacer por lo menos dos veces al día – por la mañana y antes de acostarse. Por supuesto, si se hace más a menudo es mucho más efectivo, especialmente después de las comidas o bocadillos dulces. La mayor prevención contra las caries, ocurre cuando el cepillado con pasta de dientes con fluoruro es supervisado por los padres.

De 0 a 3 años de edad= 
del tamaño de un grano de arroz

De 3 a 6 años de edad= 
del tamaño de una arveja

 

 

 

 

 

Como se mencionó en la sección anterior, los niños de 0 a 3 años deben usar una cantidad de pasta de dientes con fluoruro igual al tamaño de un grano de arroz dos veces al día. Los niños de 3 a 6 años de edad deben usar una cantidad igual al tamaño de una arveja. Esta cantidad es segura incluso si se ingiere, sin embargo, es mejor enseñarle a su niño a escupir el exceso de pasta de dientes. NO es necesario enjuagar, ya que la mayor protección contra las caries requiere solamente cepillar y escupir.

De 0 a 3 años:

El cepillado es importante, ya que permite eliminar los restos de comida de alrededor de los dientes y las encías. Sin embargo, la pasta de dientes con 1000 ppm de fluoruro hace que los dientes sean más resistentes al deterioro haciendo que la capa dental externa (esmalte) sea más fuerte. Si la pasta de dientes no tiene fluoruro, este beneficio se pierde. Las cremas dentales también ayudan a tener un aliento agradable y fresco. Diferentes marcas ofrecen diversos sabores.

De 3 a 6 años:

Usted puede probar varias pastas de dientes para encontrar la que le guste más a su hijo. De esta manera, usted lo/la ayudará a acostumbrarse a la rutina del cepillado. Solamente asegúrese siempre de utilizar la cantidad adecuada de pasta de dientes: del tamaño de un grano de arroz para niños entre los 0 y los 3 años y del tamaño de una arveja para niños de 3 a 6.

 

 

Esto es típico de lo que los dentistas llaman una “mordida abierta”. Esta situación se puede ver en los niños más pequeños (de 2 a 5 años) y en algunos mayores también. Hay varias razones por las que esto puede ocurrir. Una de las causas más comunes de una mordida abierta es el hábito. Chuparse los dedos o los pulgares, colocando la lengua y algunos otros objetos entre los dientes (como un chupón) todos son hábitos que pueden causar este problema. También puede ser un rasgo de familia.
Hay opciones para tratar con las mordidas abiertas debido a los hábitos. La condición puede quedar sin tratamiento. Hay varias maneras en las que un hábito puede ser eliminado, y cuando esto se logra a edades tempranas, muy a menudo los dientes se mueven a una mejor posición sin tratamiento adicional. Su proveedor de cuidado dental debe ser consultado si su hijo tiene alguno de estos hábitos.

Los niños entre los 2 y los 5 años de edad suelen desarrollar habilidades sociales que les permitirán detener lentamente su hábito de succión. Los tratamientos agresivos no se recomiendan antes de esta edad. Un recordatorio ocasional para quitar el dedo es razonable, siempre tratando de ser positivo. Aliente y recompense al niño por no succionar, alabándolo por su comportamiento maduro.
Los padres a veces quieren abordar el problema del hábito demasiado pronto. Alrededor de la mitad de los niños que se succionan un dedo, renuncian al hábito espontáneamente a los tres años. Muchos de los que persisten dejarán el hábito alrededor de los 6 años. Los dientes delanteros sueltos y la presión de algunos de sus compañeros harán que muchos niños renuncien al hábito a esa edad. Si su hijo persiste pasando los 6 años de edad, consultar con su dentista permitirá una evaluación más cercana y la posibilidad de detener el hábito por otros medios.

Las manchas negras son el resultado de una combinación de muchas cosas en la boca relacionadas con la saliva, bacterias y alimentos. Las manchas negras en la superficie de los dientes están asociadas con tasas de deterioro muy bajas. Nadie parece entender esta asociación y ha sido un tema de investigación. 
Otros tipos de manchas también aparecen en el exterior de los dientes. Las manchas verdes, naranjas y grises son las más comunes. Estas manchas pueden indicar una mala higiene y debajo de ellas se pueden encontrar signos tempranos de caries. 
La limpieza profesional debe quitar la mancha inicialmente, y el cepillado periódico supervisado ayuda a controlar la tinción.

El hilo dental limpia las áreas entre los dientes que el cepillo no puede alcanzar. Para algunos niños, es una adición importante a la rutina de limpieza.
Los dientes primarios pueden tener espacios entre ellos, o estar muy juntos. Si están espaciados, no requieren el uso del hilo dental ya que el cepillo de dientes puede alcanzar las áreas entre ellos. Si no están espaciados, se tiene que hacer uso del hilo dental. A esta edad, los niños no pueden limpiarse los dientes utilizando el hilo dental. Los padres necesitan ayudarlos. Le sugerimos que hable con su proveedor de atención dental -dentista, terapeuta o higienista- para obtener asesorías sobre la necesidad de usar hilo dental.

La pregunta simplemente no se puede responder con una respuesta tan simple como un “sí o no”. Por varias razones, la gente prefiere no beber agua del grifo. En las comunidades donde el fluoruro está naturalmente presente en el agua, o donde se le agrega, se ha demostrado que se han reducido las caries infantiles en hasta un 50%. Si usted tiene esto en su comunidad, al no beber agua del grifo, su familia no está recibiendo esta herramienta preventiva barata y excelente. 
Si usted decide no beber agua del grifo, o si el agua en su comunidad no contiene fluoruro, su dentista de confianza puede aconsejarle sobre algún suplemento de fluoruro que pudiera tomar. Mejor aún, cepillando los dientes de sus hijos dos veces al día con la cantidad adecuada de pasta de dientes con fluoruro desde que sale el primer diente, asegurará que el fluoruro esté disponible alrededor de los dientes, donde es más beneficioso.

Las tabletas de fluoruro sólo deben tomarse bajo recomendación o prescripción de un proveedor de atención médica.
Los dientes expuestos al fluoruro son más resistentes a las caries. Si el agua en su área no contiene fluoruro, su proveedor dental debe ser capaz de evaluar el riesgo de su hijo para obtener caries y recomendar las opciones adicionales de fluoruro adicionales.

El riesgo de un niño de tener caries es el factor principal en esta decisión. Durante su cita con el dentista, el equipo dental evaluará el fluoruro que su hijo recibe a través del agua, la pasta de dientes y otras fuentes. También evaluarán la dieta de su hijo, sus hábitos alimenticios, y cuán bien y con cuanta frecuencia usa el hilo dental. Esta información, junto con un examen de los dientes del niño (su forma, cercanía y fuerza), así como la condición de las encías permitirá al dentista para determinar si su hijo está en riesgo de sufrir caries en el futuro cercano. Los niños que han tenido caries recientemente también están en alto riesgo de desarrollar aun más. Si su hijo está en riesgo de tener caries por cualquiera de las razones mencionadas anteriormente, sin duda se beneficiará de la protección adicional de una aplicación de fluoruro durante la cita dental.

El historial de caries de un niño o su riesgo de tenerlas son los principales factores en esta decisión. Si un niño ha tenido caries recientemente, o si no hay espacio suficiente entre los dientes para revisarlo, el dentista puede indicar que le realicen radiografías cada 6 meses.
Hay otros factores que pueden influir en la decisión de tomar radiografías. Si a un niño se le han restaurado cavidades en el pasado, el dentista puede necesitar una radiografía para darle seguimiento. El historial familiar puede ser una influencia, especialmente si otros niños en la familia han tenido muchas caries. La mayoría de los dentistas recurren a las radiografías “basados en su necesidad individual” en vez de hacerlo rutinariamente. Eso significa que examinan la boca y el historial del niño, antes de tomar la decisión de mandar al paciente individual a que le hagan una radiografía.

Cuando los dientes primarios tienen caries (deterioro), se recomienda que sean tratados con una restauración. Las restauraciones se colocan en los dientes para repararlos hasta que se caen normalmente. Esto evita que los alimentos que pudieran alojarse en la caries causen dolor, evita que ésta se vuelva más grande y permite a los dientes permanecer en la boca hasta que se caen naturalmente. Cuando los dientes con caries no son restaurados, éstas se harán más y más grandes hasta que lleguen al nervio, causando una infección que puede producir un absceso o hinchazón en la cara. Los dientes dejados para que se deterioren pueden llevar a problemas de salud innecesarios.
Si los dientes son extraídos antes de tiempo, se puede perder espacio en el arco dental. El resultado final es que los dientes permanentes se pueden amontonar en una boca que pudo haber tenido un buen conjunto de dientes rectos. 
Una tercera razón para que los dientes de su bebé sean restaurados es reducir las bacterias (gérmenes) en la boca que causan las caries. Estas bacterias se multiplican en caries abiertas cuando los restos de comida son difíciles de limpiar. Eventualmente, el deterioro continúa en otros dientes, incluso en los permanentes cuando salen en la boca.

A todos nos gustaría que la visita dental fuera una buena experiencia. ¡No hay mucho sentido en salvar al diente y perder al niño! La investigación nos dice que los padres ansiosos pueden transmitir sus ansiedades a sus hijos. Por lo tanto, trate de estar relajado/a y positivo/a. Tome la visita como una parte rutinaria de la vida y la atención médica. Hay libros infantiles y sitios web que pueden usarse para explicar los procedimientos. Estos pueden ser útiles. También puede preguntar a los amigos y otros miembros de la familia sobre las prácticas dentales que están orientadas hacia los niños o sobre los dentistas que limitan su práctica solamente a ellos. Otros niños en la sala de espera del consultorio y un equipo dental que preparado para tratar a los niños pueden ser de gran ayuda para su pequeño/a.

La causa más común del sangrado de las encías es la gingivitis, que es la infección e inflamación de las encías. Esto ocurre cuando la placa se deja durante períodos prolongados en las encías, debido a un cepillado deficiente o insuficiente. Algunos padres y niños evitan cepillarse las encías porque sangran. Este es un error porque empeora el problema. El cepillado suave adecuado sobre las encías eliminará los depósitos de la placa y detendrá el sangrado. Sin embargo, puede tomar de 7 a 10 días de cepillado regular y completo para ver la mejora total.
Hay otras razones posibles para que las encías sangren al cepillarse. Una causa puede ser la deshidratación o el secado de la boca, generalmente causada por la respiración bucal. La respiración bucal ocurre cuando los niños tienen dificultad para respirar por la nariz debido a problemas como alergias, adenoides o amígdalas grandes. Algunos niños tienen el labio superior corto y esto evita que los labios se cierren por la noche. La boca está hecha para estar húmeda y las encías sangrantes no son saludables. Por ello, la corrección ortodóncica puede ser necesaria para enderezar los dientes y para lograr que los labios se puedan cerrar cómodamente. 
Rara vez, el sangrado en las encías puede estar relacionado con condiciones médicas. Por lo tanto, si no hay mejora en las encías después del cepillado regular, consulte a su dentista.

Sí, puede ser un problema más adelante, especialmente si los dientes posteriores se pierden antes de tiempo. Generalmente no es un problema para los dientes frontales. Los dientes primarios tienen un tamaño específico y ocupan una cierta cantidad de espacio en la mandíbula. Si un diente primario se extrae antes de tiempo, los dientes cercanos pueden desviarse hacia el espacio que ha sido creado por el diente perdido. Esto significa que habrá espacio insuficiente en el futuro para el diente permanente que reemplazará al diente perdido. El resultado final es que la forma en que los dientes ocluyen juntos puede verse afectada.

Reparar los dientes es un trabajo difícil. El tipo de restauración depende de muchas cosas tales como el tamaño y ubicación de la cavidad, la edad del niño y, sobre todo, la capacidad del niño para cooperar durante los procedimientos. Algunos dentistas prefieren un tipo de material de restauración en particular y algunos de estos factores influirán en sus decisiones. Algunos dentistas también utilizan coronas de acero pre-fabricadas cuando los dientes han sido ya muy dañados. Consulte a su dentista sobre las opciones.

 

Un mantenedor de espacio es un aparato que protege el espacio que se crea en la mandíbula cuando un diente se pierde prematuramente. Hay dos tipos generales de mantenedores de espacio. Los mantenedores de espacio fijos son sujetados a los dientes por un cemento dental. Los mantenedores de espacio removibles pueden sacarse y limpiarse. El diseño de un mantenedor de espacio depende de los dientes perdidos, los dientes presentes y el desarrollo del diente del niño.

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